27 oct 2011

Como mosca en gelatina.


No sabría decir si es que estoy atrasada a los hechos o que mis ganas de adelantar la pequeña aguja del reloj que me saca de quicio son enormes. Quisiera terminar de recibir mi diploma y automáticamente presionar el botoncito de “reset”, para que mi vida vuelva a comenzar. Imaginarme un futuro incierto hace que una inquietud/emoción enorme se aloje en mi pecho, pensando que cada paso que dé será una nueva oportunidad de ganar o fracasar.


Pero aún estoy estancada en éste pasado, todavía no hay brisa que borre mis recuerdos, todavía no hay paisajes que nublen mi mirada y lo peor es que todavía no lo habrá, ya que la escalera permanece aún sin escalones y las puertas tienen un candado con llave extraviada.

Me toca esperar.

Y en ésta atmósfera de gelatina espesa en la que al tiempo le gana cualquiera, decido olvidar ése futuro y apreciar cada instante de aguardo, en los cuales sigo sin encontrar nada.

Y mientras, espero.

Espero.

Y nada. El tiempo no avanza.


No hay comentarios:

Publicar un comentario