No sabría decir si es que estoy atrasada a los hechos o que mis ganas de adelantar la pequeña aguja del reloj que me saca de quicio son enormes. Quisiera terminar de recibir mi diploma y automáticamente presionar el botoncito de “reset”, para que mi vida vuelva a comenzar. Imaginarme un futuro incierto hace que una inquietud/emoción enorme se aloje en mi pecho, pensando que cada paso que dé será una nueva oportunidad de ganar o fracasar.
Pero aún estoy estancada en éste pasado, todavía no hay brisa que borre mis recuerdos, todavía no hay paisajes que nublen mi mirada y lo peor es que todavía no lo habrá, ya que la escalera permanece aún sin escalones y las puertas tienen un candado con llave extraviada.
Me toca esperar.
Y en ésta atmósfera de gelatina espesa en la que al tiempo le gana cualquiera, decido olvidar ése futuro y apreciar cada instante de aguardo, en los cuales sigo sin encontrar nada.
Y mientras, espero.
Espero.
Y nada. El tiempo no avanza.

No hay comentarios:
Publicar un comentario